Caída con honores del Barça ante el Olympiacos en un final, de nuevo, agónico (100 – 105)

Los azulgrana compitieron hasta el final contra el vigente campeón, pero el partido se le escapó en la prórroga

El Palau Blaugrana acogía este viernes 16 de octubre la sexta jornada de la Euroliga, en uno de los grandes partidos de esta magnífica competición. Un clásico europeo como es un Barça, que llegaba octavo, y Olympiacos, tercero en la tabla. Los del Pireo aterrizaban en el Palau con la papeleta de favoritos, por su plantilla y por el hecho de ser el vigente campeón del torneo. En el otro lado, los de Sekulić afrontaban el partido como un reto mayúsculo y llegaban con las bajas de Minaya y Makondou.

Sekulić apostó de inicio por: Martin, Tosan Evbuomwan, Balcerowski, Punter y Robinson. El exentrenador culé Bartzokas salió con: Fournier, Vezenkov, Miller-Mcintyre, Jones y Ward.

Los primeros compases del choque fueron de dominio griego, pues el parcial de salida fue de 0 a 5 favorable a los visitantes. El ritmo del partido era frenético y la intensidad era máxima, dignas del partidazo que se vivía en un Palau, esta vez, muchísimo más lleno. Parra, desde el triple y en el ecuador del cuarto, neutralizó el marcador (13-13). A 3:32 para el final del período el electrónico lucía igualdad (18-18), pero los azulgrana estaban ya en bonus, mientras que los del Pireo se mantenían con dos faltas. El Barça cuajó unos grandes minutos en defensa y ataque y, con un parcial de 9 a 2 con Brizuela y Nebo como protagonistas, consiguieron una máxima diferencia de siete puntos. En el minuto final, una gran asistencia de Montero permitió a los de Bartzokas recortar hasta los cuatro puntos, aunque los primeros minutos del Barça fueron buenos (30-26).

El inicio del período fue mejor para Olympiacos, que logró empatar de nuevo el marcador en cuestión de segundos. A pesar de eso, se entró en una fase de desacierto y pérdidas en ambos lados, con ciertas desconexiones y posesiones sin anotación. La primera canasta de los de Sekulić llegó en el minuto tres, de la mano de un inspirado Brizuela (11p). Los griegos comenzaron a castigar desde el perímetro con tres triples seguidos y un parcial de 4 a 11 que puso el 34 a 41 en el marcador, máxima para los del Pireo que obligó a Sekulić a parar el asedio. La reacción llegó y los azulgrana se situaron a un punto, pero una pérdida de Parra volvió a poner a Olympiacos cinco arriba a falta de dos minutos para el descanso. El tramo final del período fue horroroso para los intereses locales: un triple sobre la bocina impresionante de Vezenkov (16p), después de otra pérdida incomprensible y un parcial de 0 a 8, permitió a los visitantes irse a los vestuarios diez arriba (47-57).

El inicio del Barça en el tercer cuarto fue bueno, pero una falta no silbada a Parra enfureció a Sekulić, al que le mostraron una técnica que Fournier no aprovechó. Los porcentajes bajaron, pues en tres minutos de período Olympiacos no había anotado y el Barça solo llevaba dos puntos. Martin sumó desde más allá del 6,75, pero Jones contestó con un 2+1 impecable (52-60). A 3:27 para el final, la anotación seguía a la baja y el Barça no terminaba de materializar las buenas sensaciones en el juego; los de Sekulić seguían siete abajo. Los azulgrana no aprovechaban el poco acierto de los griegos y una antideportiva a Gibson volvió a torcer las cosas (60-74). Un triple de Parra rompió el mal momento azulgrana y permitió a los locales ponerse, de nuevo, a la distancia psicológica de los diez puntos. En los últimos segundos, Martin recuperó un balón para machacarlo sobre la bocina y dar algo de esperanza al Palau (66-77).

El inicio del período fue de una intensidad y agresividad bestiales. El Barça no tiraba la toalla, aunque Olympiacos sabía mantener el colchón de diez puntos gracias a un Montero que entró al cuarto con mucho impacto. Gibson puso a los azulgrana a siete, pero el Barça, pese a unas grandes defensas, no encontraba el acierto, tan necesario, desde el triple (13/34). El período llegaba al ecuador con el electrónico 77 a 84. Gibson, con su peculiar energía, metió de pleno a los suyos en el partido, colocándolos a cinco a falta de tres minutos para la bocina final. El arbitraje seguía penalizando a los culés y otra técnica fue señalada al banquillo local. A un minuto para el final, Robinson volvió a aparecer, desde el triple como el martes, para poner al Barça a solo dos puntos. Los del Pireo volvieron a fallar y cometieron una antideportiva que el Barça, otra vez, no supo aprovechar, anotando solo un tiro libre. Vezenkov anotó dos tiros libres y los de Sekulić tenían ocho segundos para buscar un triple y empatar el marcador. Y de nuevo, como el martes, Robinson, con un triple impresionante empató el choque. Al reloj le quedaba un segundo y nos fuimos a la prórroga (92-92).

La prórroga empezó con poco acierto y muchos nervios. En el ecuador, un triple para cada equipo y poca cosa más. Los del Pireo pudieron ponerse tres arriba gracias a una buena acción de Montero y Ndiaye, y Sekulić tuvo que parar el partido. Los azulgrana no gestionaron bien el extra-time y un triple de Montero, sumado a una falta en ataque de Parra, pusieron al Barça contra las cuerdas. Los de Sekulić, aunque compitieron hasta el final contra un superequipo, se vieron superados en la prórroga. (100-105).

Esta derrota, de la que el aficionado y el equipo culé deben irse con la cabeza alta a casa, es una muestra de que el equipo sigue compitiendo hasta el final, incluso contra un superequipo como Olympiacos. El próximo reto de los azulgrana será este domingo contra la Penya, en un derbi apasionante.

Tras el enfrentamiento hemos podido charlar con Justin Robinson y Aleksander Sekulic. Esto nos han comentado los protagonistas:

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Quim Pelfort

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