El FC Barcelona y sus nuevos auditores mantienen diferencias sobre cómo debe computarse contablemente la operación de la llamada palanca de los asientos VIP, según ha informado Adrià Soldevila en la Cadena SER. El desacuerdo gira en torno a si el club puede considerar como ingreso inmediato los 100 millones de euros obtenidos por la cesión de derechos de explotación de 475 asientos VIP en el futuro Spotify Camp Nou.
La operación: 100 millones por derechos de explotación
Según la información publicada por Adrià Soldevila en la Cadena SER, el FC Barcelona y sus nuevos auditores mantienen discrepancias respecto a la forma en la que debe computarse contablemente la operación de los asientos VIP del futuro Spotify Camp Nou.
El club cerró una operación por un total de 100 millones de euros a través de la cesión de los derechos de explotación de 475 asientos VIP durante 20 años. Esta venta se realizó a dos inversores:
Uno de ellos adquirió 125 asientos por 30 millones de euros, ya abonados.
El segundo adquirió 350 asientos por 70 millones, de los cuales solo ha pagado 28 millones, y el resto se abonará en pagos futuros.
El conflicto con los auditores y LaLiga
El problema, según la Cadena SER, está en cómo computar estos ingresos a nivel contable:
La intención del Barça era contabilizar los 100 millones como ingreso extraordinario del ejercicio 2023/24, lo que mejoraría notablemente su situación financiera y de Fair Play.
Los nuevos auditores del club, sin embargo, cuestionan esta forma de contabilidad y proponen otras dos opciones más conservadoras:
Contabilizar solo los ingresos efectivamente cobrados: es decir, 30M€ + 28M€ = 58 millones.
Repartir los 100 millones proporcionalmente durante los 20 años de la cesión: es decir, 5 millones por temporada.
Este conflicto es clave porque podría impactar en el resultado económico del ejercicio actual, lo que, en caso de pérdidas, afectaría al equilibrio financiero exigido por LaLiga.
¿Cómo puede afectar esto al Fair Play Financiero?
Tal como detalla la SER, si finalmente solo se contabilizan 58 millones o incluso 5 por temporada, el club podría cerrar el ejercicio con pérdidas. Esto afectaría negativamente al balance del Barça y su capacidad de maniobra para inscribir jugadores u operar en el mercado.
En un contexto donde cada ingreso es vital para cumplir con los requisitos del Fair Play Financiero, la validación o no de esta operación contable se convierte en una pieza clave de la planificación deportiva del club.
Además, en clave Dani Olmo y Pau Victor, si no se contabilizan los 100M€ en el actual ejercicio, el club no tendría margen suficiente para inscribir a ambos. O sea, podría darse el caso de que el CSD de la razón al Barça pero que, al no contabilizar la totalidad de los 100M€ por parte de la auditoría y de LaLiga, ambos jugadores no pudiera estar inscritos.
Este sería el peor de los casos y, bajo mi punto de vista, no acabará sucediendo porque las discrepancias acabarán diluyéndose.
Interpretación: el problema de fondo no son los asientos
Para entender mejor el fondo del asunto, debemos contextualizar cómo se ha realizado esta operación: el Barça vendió los derechos de explotación de 475 asientos VIP (no los asientos en sí, sino el derecho a usarlos durante 20 años). Se repartieron así:
125 asientos por 30 millones, ya ingresados por el inversor Forta Advisors Limited (Qatar).
350 asientos por 70 millones, de los cuales solo se han pagado 28 millones, por New Era Visionary Group (Emiratos Árabes).
Los 42 millones restantes están comprometidos y se pagarán este año 2025 según lo firmado con este segundo inversor. Si no estoy equivocado, sería en septiembre de 2025 y creo recordar que en junio de 2026. De este último plazo no estoy del todo seguro.

En operaciones similares, tanto auditores como LaLiga han permitido que se contabilicen como ingreso completo, aunque el bien o el servicio aún no esté materializado. En este caso, se argumenta que “los asientos no existen” como impedimento para contabilizar los 100M€, pero sí se acepta contar los 58M€ ya pagados, o 5M€ por temporada. Todo ello, igualmente, sin que los asientos existan aún. Esto genera un doble rasero difícil de justificar.
Además, el Barça no está vendiendo un bien tangible, sino un derecho de explotación, que por definición es intangible. Ese derecho nunca será un asiento físico. Por tanto, no parece lógico que la “no existencia” física de los asientos sirva como argumento para no considerar como ingreso contable toda la operación.
¿Puede afectar al mercado de verano? Depende de las pérdidas
Una cuestión importante que también se comenta es si esta discrepancia puede afectar al mercado de fichajes del verano. La respuesta es: solo si el club acaba el ejercicio con pérdidas.
El Fair Play Financiero para la temporada 2025/26 no se calcula con los datos del ejercicio actual, sino con el presupuesto que el Barça presentará en mayo/junio. Así que, si el club no incurre en pérdidas económicas este año, este conflicto no afectará directamente a su límite salarial ni a sus operaciones veraniegas.
El único peligro real sería cerrar el ejercicio con números rojos debido a que los 100M€ no sean reconocidos como ingreso completo. En ese caso, sí podría haber restricciones más estrictas por parte de LaLiga.
Sobre Dani Olmo y Pau Víctor, como comentaba antes, en el club están con total seguridad de que ambos acabarán la temporada con el OK del CSD. Antes del 31 de marzo a las 23:59h, según Adriá, el debe mandar la información de esta operación a LaLiga. Otra cosa que tampoco veo sentido, ya que es una operación validada por una auditoría en enero y, en consecuencia, por LaLiga.
Es extraño que una operación validada ya con anterioridad por el club y por la propia patronal del fútbol español deba pasar por otro control, otra auditoría y otra vez por el control económico de LaLiga. Cosas que no han pasado jamás y solo le ocurren al Barça. De nuevo.
Si esta información es correcta, días importantes en Can Barça para saber qué ocurre con esta dichosa palanca. En este proyecto os lo explicaremos con el mayor rigor y la forma más sencilla posible, como hemos hecho siempre.



