Un Barça desconocido es castigado por un gran Sevilla
El Barça estuvo desconectado en la primera mitad: apático, sin ganas, sin hambre, con poca velocidad de balón y, sobre todo, superado en intensidad. Pedri, que es el artífice del equipo y por donde pasan muchos balones, en este partido tocó 56 veces el balón (normalmente, de media, 110). Solo con este dato podemos ver dónde falló el Barça. Las conexiones no funcionaban y no circulaba la pelota por la zona media.
En el minuto 6, un penalti muy dudoso adelantó al Sevilla. Alexis Sánchez, ex del Barça, fue el autor. Con los blaugranas muy arriba para conseguir el empate, el conjunto andaluz aprovechó para superar al conjunto culé por las espaldas y marcar el segundo. A pocos segundos de acabar la primera parte, Rashford acortó distancias para el Barça y dio un poco de esperanza.
El Sevilla fue una apisonadora desde el minuto uno: más ganas, más ímpetu, más energía y con más atrevimiento. Buscando las espaldas, encontraron la debilidad de los de Hansi Flick y así llegó el segundo gol. El primero fue de penalti. De suerte estuvo el conjunto culé, porque el conjunto andaluz podría haber finiquitado el partido en la primera parte tranquilamente. Tuvieron muchas, muchas ocasiones de gol, claras, delante de Szczesny. Primera parte buena pero con un sabor agridulce, después de que Rashford marcase el 2-1.

En la segunda parte, el Sevilla siguió con la misma dinámica: atrevido y con ganas de hacer más daño. Tuvieron muchas ocasiones, pero también, en algunos minutos, se vieron encerrados en el área. Balde provocó un penalti, pero Lewandowski lo falló. A partir de ahí, y después de un pequeño bajón del Sevilla, volvió la energía y las ganas de morder. Hasta que, en el tiempo añadido, Carmona y Akor cerraron el partido.
El Barça siguió desconectado, sin alma, sin fuerza, pero con un punto de orgullo para intentar sacar algo positivo del Sánchez-Pizjuán. Penalti fallado de Lewandowski, ocasión clara de Rony, pases filtrados que no llegan… así no se puede ganar en Sevilla. Si vas perdiendo ocasiones claras, el equipo contrario se llena de buena energía. Partido para olvidar, que al final termina con un 4-1.
Hay que hacer autocrítica de esta semana. PSG y Sevilla han pintado la cara al Barça. Ahora hay parón de selecciones y, a la vuelta, hay derbi entre Barça y Girona en Montjuïc. El Barça volverá.



