Las 23 futbolistas que jugaron el mundial y 58 jugadoras más han dado un golpe sobre la mesa: no volverán a la Selección hasta que no dimitan Rubiales y otros dirigentes de la RFEF. Parecía uno de los peores días para el fútbol español, después de que Luis Rubiales hablara en la Asamblea de la RFEF este viernes por la mañana. Ahora bien, horas más tarde de esta, las jugadoras han hablado y han dicho basta.
De inicio, pensábamos que esta Asamblea sería para anunciar la dimisión de Rubiales después del beso forzado a Jennifer Hermoso, pero ha sido todo el contrario: ha defendido su imagen, ha dicho que el beso era consentido y, además, ha dejado claro que «No va a dimitir», repitiéndolo más de una vez, por si no nos quedaba claro. Todos los focos sobre él. ¿Eso es lo que quería? ¿Ocultar que las chicas son campeonas del mundo? Si quería los focos encima, ahora sí que los tendrá: las jugadoras no van a permitir nada más. Basta es la palabra.
Alexia, excapitana de la selección, ha sido la que ha tomado el barco donde se han sumado muchas jugadoras y aficionados. Su publicación en las redes ha sido la que ha hecho que la almohadilla #SeAcabo sea número uno en tendencias en Twitter España.
Publicación de Alexia en Twitter. (Fuente: @alexiaputellas)
Un «Se acabó» que va a salir en los libros de historia del fútbol femenino. Un «Se acabó» que es mucho más que dos palabras. Un «Se acabó» que es sinónimo de «después de mucho tiempo, por fin nos hemos unido todas y no vamos a permitir nada más».
Después de este «Se acabó», jugadoras de distintos equipos y de distintas nacionalidades se han sumado. Y han sido muchas. Desde compañeras de selección, pasando por compañeras de equipo, hasta jugadoras de otras ligas ajenas al fútbol español.

Algunas de las publicaciones en las redes de distintas futbolistas. (Fuente: elaboración propia)
Aun así, pese a tener este apoyo en redes por parte de las futbolistas, echo de menos un altavoz muy poderoso que prácticamente no se ha involucrado. Hablo de ellos, los futbolistas. Lo han hecho muy pocos. Entre ellos, encontramos a Borja Iglesias, Sergi Roberto, Héctor Bellerín y David de Gea. Gracias a ellos. Pero necesitamos más involucración. Mucha más.
La aberración que ha causado el discurso de Rubiales ha sido tendencia y ha llegado a muchas casas que no siguen el fútbol, así como las acciones que tuvo en el mundial, que son las que nos han llevado hasta aquí. Ahora bien, esto solo ha sido la gota que ha colmado el vaso. Todo aquel que estuviera en el famoso caso de «las 15» sabe de qué hablo.
Hace prácticamente un año, 15 jugadoras decidieron apartarse de la selección, por el hecho que no se podían aceptar las condiciones con qué trabajaban y pedían la destitución del entrenador Jorge Vilda. Es 25 de agosto. Después de casi un año, Jorge Vilda sigue en los mandos de la Selección y, por colmo, hoy mismo Rubiales le ha subido el sueldo de 170.000 euros a 500.000 al año. Una situación nefasta que llevamos cargando desde hace demasiado tiempo. Una situación inaceptable. Y vergonzosa.

Comunicado oficial con las firmas de las 81 jugadoras. (Fuente: FutPro)
Parecía un día muy oscuro cuando se ha terminado el discurso de Rubiales. Cuando demasiados integrantes de la RFEF aplaudían sus palabras. Todos ellos. Aplaudir ese discurso significa lo mismo que estar de acuerdo con ello. Vergonzoso me parece, la verdad. Aun así, pese a que lo veíamos todo nublado, ha salido el sol: las jugadoras se han unido. Más que nunca. Gallina de piel al ver que todas las mundialistas y muchas más jugadoras han empezado a ir todas a una, hasta firmar ese comunicado que nos da un poquito de esperanza con el futuro del fútbol femenino.
Ya no hablamos de «las 15». Ahora hablamos de «las 81». Y quién sabe si mañana hablaremos de «las 100». Hoy ha ganado el fútbol femenino. Hoy han ganado los valores. Hoy hemos ganado más que un mundial.


