Tras muchos años estando en la elite del fútbol mundial, siendo un gran referente y teniendo al mejor futbolista de todos los tiempos en nuestras filas, la temporada pasada se convirtió en una debacle.
Ya no solo a nivel futbolístico, también siendo eliminados de la Champions en primera ronda, cayendo del mismo modo en la Europa League, añadiendo la dolorosa perdida de nuestro futbolista insignia durante los últimos años y olvidando nuestra esencia.
Llegó Xavi para darle savia nueva, para recuperar al equipo y todo aquello que habíamos perdido. En parte, así lo consiguió, dando aire fresco, nuevo y renovado al equipo con fichajes ilusionantes e intentando cubrir las carencias que estábamos teniendo. Esa ilusión fue acrecentándose en esta temporada, pero aún no estábamos preparados para enfrentarnos a grandes equipos europeos.
Todo proyecto necesita un tiempo, necesita formar un equipo y que ese equipo se convierta en un solo engranaje para que funcione coordinadamente. Y aunque estamos mejorando futbolísticamente hablando, y en la Liga estamos líderes o colíderes, jugando en muchos momentos un gran futbol, aún en Europa estamos a años luz del resto, cayendo eliminados de nuevo a las primeras de cambio.
Llega la esperanza de la Europe League y aunque hemos participado en ella muchos años atrás, nunca hemos llegado a la final, nunca hemos sido capaces de ganarla. ¿Y si es este año? ¿Y si este año es nuestra posibilidad de alcanzarlo, de ser los príncipes de Europa para el año que viene volver a convertirnos en Reyes?
Mañana podría ser el comienzo del principio. El comienzo de volver a ser aquel equipo, volver a ser el gran F.C. BARCELONA.
Natalia Milán Sánchez.



