Partido complicado para los de Hansi Flick. El equipo inglés desde un principio salió con las ideas muy claras.
Sin dejar respirar a los blaugranas haciendo una buena presión asfixiante para recuperar rápido. Con la línea muy adelantada y siendo muy verticales, el Newcastle genero muchas ocasiones donde el Barça se salvo muchas veces. El Barça estaba bloqueado, sin saber cómo superar la primera línea de presión de los locales y con poca profundidad y futbol durante todo el partido.
Defensivamente los dos conjuntos estaban bien ordenados y juntos, pero a los blaugranas les costaba cerrar los espacios porque los locales eran mas verticales y los blaugranas mas horizontales y subiendo el balón transitando más el balón de banda a banda. Al descanso se fue con 0-0 pero podría haber subido algún gol al marcador.

La tónica de la segunda parte, fue la misma que en la primera parte. Un conjunto ingles sin miedo, con la presión muy arriba y con mucha mas intensidad, dominaban el balón. Las ocasiones también las ponían ellos y el Barça se defendía como podía cerrando todos los huecos tanto por dentro como por fuera.
De tanto insistir, los locales al final, con una mala vuelta a campo propio de los blaugranas, cayó el primer gol del partido en el minuto 85. Cuando todo parecía acabado, el milagro culé llego, en el 95, con el tiempo acabado, Dani Olmo forzó un penalti que posteriormente, Lamine Yamal marcaría para poner el 1-1 final.
El miércoles que viene, a las 18:45h (hora peninsular), día 18 de marzo, se jugará la vuelta en el Camp Nou. Ya con 62.000 espectadores, el Camp Nou será una olla a presión. Ahora a centrarse en el partido del domingo, a las 16:15h (hora peninsular), contra el Sevilla, para seguir a 4 puntos de ventaja o incluso aumentarla.



