Contra todos. Aunque digan lo contrario, aunque quieran vendernos esta liga como mediocre, esta ha sido la liga más difícil de todas.
Dejando de lado los números, comentados ya en un artículo hace unas semanas, esta no ha sido una liga ni mucho menos fácil.
Situémonos en la tarde del pasado 16 de junio, día de la Asamblea de socios compromisarios del FC Barcelona, en la cual se votaría la activación de las famosas “palancas”. Y es que es ahí cuando se empieza a ganar esta liga. Recuerdo los nervios por el resultado de la votación, que para alegría de muchos y descontento de otros finalmente ganó el “sí” por una mayoría aplastante.
Evidentemente, como en casi todo en la vida, toda decisión conlleva su riesgo, pero este había que correrlo. Decisión que no gusta a muchos, a muchos de los que no quieren que al Barça le vaya bien, ya saben, cierta parte del entorno y como no, a la “caverna”.
Gracias a los ingresos extraordinarios se pudo hacer un equipo competitivo y empezar, al menos, a competir por los títulos. Cuando todos esperaban una larga travesía por el desierto, con el adiós de Messi un año atrás y con la ruina económica por la herencia recibida, de nuevo Joan Laporta, como ya hizo en 2003, empieza a construir un Barça ganador.
Después de un inicio de temporada notable, en un mes de octubre difícil, el equipo cae eliminado de la Champions y pierde con el Madrid. También hay que decirlo, muy condicionado por las bajas y las decisiones arbitrales. Todo esto alimenta las voces de los más críticos y desde la capital se piensa que tendrán una liga plácida y sin oposición. Pero para sorpresa de todos, el Barça se fue líder al parón.
Tras del mundial la ventaja se va incrementando, a la vez que más de uno no es capaz de digerirlo. Esto unido al estallido del caso Negreira hace que atacar al Barça esté de moda; radios, periódicos, redes… Cualquier medio es bueno para desacreditar la gran temporada del Barça.

En lo deportivo, el equipo tiene que lidiar con lesiones de jugadores claves como Pedri, Christensen, Frenkie y Dembélé, la baja forma de otros de los cuales se esperaba más y el nivel de algunos que no están a la altura de un club como el Barça. En febrero se cae en la Europa League (aunque duela admitirlo, y esto es opinión, esta eliminación se podría ver de forma positiva, con la plantilla tan corta hubiese sido muy difícil competir en las tres competiciones). Más tarde llegó la dolorosa eliminación en copa, esto merece un análisis aparte. Aún con todos estos contratiempos el equipo siguió con paso firme en su camino hacia el título de liga número 27.
En resumen, en una temporada que se empezó diciendo que no se podría fichar, se acabó reforzando al equipo, en una temporada donde todos esperaban que él Barça seguiría hundiéndose, se levantó para competir y en una temporada en la que se decía que no se ganaría nada, se ganó Liga y Supercopa de España de forma brillante. Gran punto de partida para empezar un nuevo ciclo ganador, eso sí, admitiendo que aún queda mucho por hacer y mejorar.
Pero… que no nos embauquen y al loro, ¡¡qué no estamos tan mal!!




