Dicen que las comparaciones son odiosas, pero yo cada vez que veo a Pedri con el balón en los pies me recuerda más a Iniesta, el genio de Fuentealbilla.
Ya no solo a nivel futbolístico, sino también como personas: humildes, discretos y reservados. Pedri reconoce que uno de sus grandes ídolos es Iniesta, y eso se nota en su manera de jugar, de manejar el balón, donde lo difícil lo hace fácil. Donde no hay hueco, él lo ve y donde la pelota parece que va pegada a su bota como un guante.
Un chico que con 20 años ya está deslumbrado a medio mundo, lo hace con la Selección Española y día tras día con el Barça. Está creciendo de una manera descomunal, haciendo grandes partidos y llevando el peso del equipo en ataque.
Además, marcado goles decisivos para la victoria de su equipo. Ya suma 4 en los últimos 8 partidos, siendo pieza clave del buen momento que está viviendo como jugador y como uno de los líderes del Barça.

Se está convirtiendo en un gran centrocampista con magia y talento al cual le añadimos el gol. Hay un cambio claro en su juego ya que cada vez tiene más presencia en ataque, mayor participación y descaro, no se corta a la hora de regatear a los contrarios y de tirar a portería.
Un jugador con mucha capacidad de mejora y que no tiene techo, podrá llegar a donde quiera. Un jugador para muchos años que nos dará muchas alegrías.
Natalia Milán Sánchez



