La derrota del Barça ante el Girona ha desatado un caos en el entorno como solo en este club se puede encontrar. Ahora se quiere a todo el mundo fuera, pedir la cabeza del presidente y buscar dividir el vestuario. El club como los jugadores deben resistir.

Ahora todo es malo.
La caída por cuatro a dos ante el Girona. Si fue un golpe duro para el Barça. Como en este deporte, la derrota es inevitable, eso lo sabemos. Pero la actitud bipolar del barcelonismo es más que cuestionable, que de ganar el partido anterior, donde todos los jugadores recibían elogios y apoyo de la hinchada y había gente que criticaba eso. A estar pidiendo que no siga más Xavi, sabiendo que él no puede intervenir en las decisiones de los jugadores. Es un deporte de errores y emociones. Los jugadores del Barça cometieron errores y tuvieron un bajón emocional que los hizo salir del partido en cuanto el Girona les remontó el marcador. Más que nunca los jugadores tienen en sus manos el destino del club. Xavi se juega su salud, laporta todo. Por eso se arriesgó, para sanar las cuentas del club cuando se candidateo.
Dividir al vestuario.
Más que nunca las polémicas creadas por la prensa, manipulando declaraciones para crear bandos en el equipo. Que si discrepancias entre Gundogan y Araujo. Que si problemas con jugadores que no juegan. Con agentes saliendo a atizar a Xavi. Sabiendo que cada jugador y más siendo joven necesita su proceso. Véase Vitor Roque que tan solo el año pasado estaba aún jugando en Brasil. Pero no tener minutos, es buscar al jugador o al agente para buscar el titular polémico y generar ruido y desestabilizar. Lo peor, el barcelonismo compra la polémica artificial, haciendo el peor ambiente posible para una buena dinámica. Que el equipo necesita apretar más, lo sabemos, pero los supuestos culés que hay, solo ven lo negativo y generan división que eso beneficia a cierto club estado.



