El Barça ganó un partido que se complicó. No por el rival en cuestión como el Rayo Vallecano que compitió, sin por la actuación del árbitro César Soto Grado que fue de clara mala fe e hizo todo lo posible para evitar la victoria del Barça en Vallecas.
Hizo hasta lo imposible.
César soto grado fue el claro villano en un partido que en el papel ya era difícil para él Barça, el Rayo Vallecano era un rival que siempre lograba rascar puntos y más en Vallecas, que era un lugar donde el conjunto Culé no lograba sumar de tres. Esta jornada se pudo romper esa mala racha ganando por dos a uno. Pedri y Dani olmo con sus goles fueron decisivos. Pero Soto Grado de esforzó para que llegase la victoria. Desde no cobrar hasta tres penales claros, con forcejeos para derribar a Kounde, derribar a Dani olmo en el área sin cobrar nada. Hasta defensores del rayo usando sus manos para proteger el balón en el área. Anular un gol de Lewandowski por un contacto leve donde Kounde gana el balón limpio y los 12 minutos de añadido. Una vergüenza.

Esto no va a acabar.
Así como permiten patadas que pueden lesionar como las que sufrió Pedri. Así como permiten más minutos para que el rayo empate y se da la lesión desafortunada de Marc Bernal en la rodilla. La federación española seguirá con sus arbitrajes de mala fe contra el Barça, poniendo las cosas más difíciles para que no ganen en partidos claves. Y lo peor es que hay una prensa que no habla de esto y un barcelonismo bienqueda que calla. De este mismo modo no se pudo pelear para ganar la liga la pasada temporada, puede ser aún peor.



