¡La emoción estaba en su punto más álgido en el mundo del baloncesto europeo!
El quinto y decisivo partido entre el Barça Basket y Olympiacos estaba a punto de desencadenar un choque épico en la carrera hacia la Final Four de Berlín. Con ambos equipos empatados en una batalla feroz, este enfrentamiento prometía ser un festín para los aficionados y una prueba definitiva para los jugadores. ¡La tensión se elevó al máximo en el Palau Blaugrana!
En la previa del partido, Satoransky explicaba: «Poca cosa pueden sorprendernos a los dos. Espero un partido muy defensivo en el que cada posesión se va a luchar como si fuese la última. Hay que estar sólido los 40 minutos, dentro del partido.”
Grimau ha dejado claro que el duelo dependerá de detalles, como el acierto o la capacidad de coger rebotes. «Son cosas que pueden marcar el partido», ha dicho. Por eso, y pese a tener el factor Palau a favor, el técnico barcelonés ha querido remarcar el hecho de «tener conciencia del rival que hay delante y el estilo de juego que tiene».
Primer Cuarto
El partido comenzaba con un quinteto inicial de gala: Satoransky, Laprovittola, Kalinic, Parker y Vesely. El encuentro arrancó a un ritmo altísimo; incluso aquellos que no eran expertos en básquetbol podían percibir que este partido era una finalísima. El Barça se mostraba completamente diferente al equipo visto el domingo contra el Gran Canaria, con una defensa sólida y atento a los errores de los griegos. Los azulgranas anotaban triples con regularidad y mantenían una concentración máxima; el Palau estaba entregado al equipo, ovacionando cada robo y cada anotación, con los culés ansiosos por llegar a Berlín. Con el paso del tiempo, el ritmo del partido disminuyó y ambos equipos comenzaron a cometer errores. Sin embargo, el Barça seguía mostrando hambre y causaba estragos en la pintura con Willy Hernangómez. Al principio, la presión parecía afectar a los griegos, quienes no lograban encontrar soluciones en la pintura y dependían demasiado de los tiros exteriores; en todo el cuarto, solo anotaron un triple (12-9).

Segundo Cuarto
Ambos equipos buscaban controlar el ritmo del juego, pero el Barça parecía tener una marcha más, continuando con la estrategia de robar rápido y pillar desprevenidos a los griegos. Los dirigidos por Roger Grimau estaban muy centrados en seguir sumando puntos y en ese cuarto lograron una ventaja considerable con bastante comodidad, con las cosas saliéndoles bien. Lapro destacaba generando juego desde el perímetro, mientras que el Olympiacos conseguía sumar algún tiro de dos de vez en cuando, aunque con menos fluidez. La igualdad llegó hacia el tramo final del partido, cuando los griegos reaccionaron, pero el Barça seguía adelante en el marcador (27-25).
Tercer Cuarto
Ya empezaban a notarse los minutos transcurridos, y los jugadores comenzaban a cometer errores. Era una verdadera batalla, donde cada balón suelto o pelota en el aire era disputado con intensidad hasta el final. Seis minutos habían pasado en la segunda mitad y el Barça estaba llegando al aro rival, aunque aún no afinaba del todo la puntería desde la línea de tres puntos; sin embargo, continuaba luchando con fuerza en la zona pintada, mientras que al Olympiacos le costaba igualar el ritmo de los azulgranas y sumar puntos de manera constante. El alma del Palau estaba respaldando al equipo, actuando como el sexto jugador, el corazón del equipo. El tercer cuarto seguía cargado de tensión, pero con la sensación de que los azulgranas querían avanzar rápidamente, provocando errores en el equipo contrario y compensando sus propios errores con una defensa espectacular. El cuarto terminaría empatado, dejando todo por decidir en los últimos diez minutos (40-40).
Último Cuarto
El Barça comenzó con una falta de Willy en defensa, aunque defendieron muy bien, aprovechó Ricky, que con sus entradas interiores quedaba solo para anotar el primero. Los azulgranas siguieron con su guión de partido, anotando y generando mucha seguridad en defensa. Los griegos tenían arrebatos y de vez en cuando se acercaban, pero se percibía un Barça con las cosas bajo control.
Una falta provocada a Lapro a falta de siete minutos del final desató la locura en el Palau, donde Lapro no falló y el Barcelona se fue de cinco. Comenzaba a aparecer una nueva cara en los griegos, que cambiaban la dinámica y se acercaban a los azulgranas. Un giro de situación, donde se requería mucha concentración para los últimos cinco minutos del encuentro. Faltaban tres minutos y el marcador estaba empatado; el Palau seguía presionando y los jugadores estaban dando un plus.
Los griegos realizaron un jugadón que los puso en situación de tres más uno para alejarse, pero fallaron y quedaron a solo tres puntos a falta de menos de dos minutos. El Olympiacos encadenaba puntos y tomaba la delantera en el marcador; el Barça desconectó en el peor momento y a falta de dos minutos necesitaba recuperar una diferencia de ocho puntos. El Barça, tirando de orgullo, metió dos tiros de dos y se colocó a solo cuatro puntos de diferencia.
Lapro resbaló y los griegos se llevaron la pelota para hacer una canasta fácil. Faltaban diecisiete segundos y el Barça necesitaba un milagro. Se alejaba poco a poco el sueño de la victoria cuando Jabari cometió una falta y los griegos convirtieron los puntos. El Barça terminó perdiendo en un último cuarto que se les escapó de las manos (59-63).




