Raphinha venía haciendo buenos partidos, pero siempre todo ese esfuerzo quedaba en un segundo plano ya que no marcaba. Todo el trabajo que lleva haciendo no se valoraba.

Lo da todo, incluso cuando no le sale nada
Raphinha (27) viene una racha de partidos llena de sensaciones, por un lado un jugador que trabaja incansablemente, desde su posición. Tanto defensivo como en ataque, el extremo que más genera peligro, que más está llegando con peligro. Sus desmarques son el punto de referencia para buscar las ocasiones, sus pases siempre están ayudando al equipo para lograr estar cerca del gol. Pero el equipo está en una mala racha, donde Raphinha está en el punto de mira. Contra el Almería pudo marcar y quitarse esa presión, además de asistir en un tanto y dar siete pases en el partido, donde los blaugrana pudieron ganar en un ajustado tres a dos.
La afición hace daño. Claramente Raphinha está demostrado mediante sus reacciones o ya sea sus expresiones faciales durante los partidos. El excesivo actitud de desprecio de la afición Barcelonista que está recibiendo, que critica por inercia y se obsesionan hacia un jugador hasta mermar mentalmente su actitud. El extremo brasileño tal vez no sea el más virtuoso, pero una cosa es que no te guste y otra cosa es despreciar cuando se esfuerza para la victoria del equipo.



