Impotencia y rabia es lo que siente el barcelonismo después del bochornoso partido en el Bernabeu. Y no por la derrota, sino por la manera de perder el partido y la despedida de la Liga de esta temporada. Algo vergonzoso lo que se vivió en el Santiago Bernabéu.

Anoche hubo el «Gran Clásico» de la Liga española, un Real Madrid- FC Barcelona, un partido que paraliza a casi toda España pero también al mundo entero. Un partido que siempre esta lleno de rivalidad y pasión y que además este año también estaba lleno de incertidumbre, porque si ganaba el Madrid la Liga ya estaba casi sentenciada, si empataban, seguiríamos a 8 puntos, pero algún tropiezo del Madrid daba esperanzas al Barça, pero que una victoria de los culés, podían dar algo de emoción a la misma.

El partido fue un buen encuentro de tú a tú donde las ocasiones se repartían tanto de un bando como de otro, Christensen y Fermín han adelantado al Barça en dos ocasiones, pero Vinicius, de penalti, Lucas Vázquez y Bellingham han dado la vuelta al marcador, consiguiendo la victoria por 3-2.

El Barça sabiendo de la necesidad de conseguir los 3 puntos y después de caer eliminado esta misma semana de la Champions, una dura derrota contra el PSG, venia con las pilas cargadas y centrados en pensar única y exclusiva en la lucha por la competición liguera. Pero no nos dejaron.
Fue un partido donde el Barça le plató cara a un Real Madrid que llegaba algo cansado tras el partido de Champions. Desde el minuto 1 ejerció una gran presión al rival y consiguió el primer gol con un cabezazo de Christensen muy temprano (minuto 6), lo que en principio parecía una gran felicidad se fue tornando poco a poco en oscuridad y ya no lo digo por las ocasiones que pudieran tener el Madrid, sino por el gran aliado que ha tenido partido tras partido, el árbitro en primera instancia y el VAR tras él.

Primero con un dudoso penalti a favor de los merengues, que fue transformado por Vinicius para poner las tablas al marcador y luego con un gol fantasma de Lamine Yamal, donde se ve claramente como el balón entra en su totalidad a la portería de Lunin, pero milagrosamente ni los unos ni los otros lo ven como gol.
Las ocasiones de peligro se sucedieron del lado culé, hasta que otra vez los astros no se aliaron con los culés y antes de la finalización de la primera parte De Jong se fue en camilla, en un choque donde Valverde entra con una fuerza desmedida y donde este ultimo no vio ni tarjeta.
En la segunda parte, Xavi ha dado paso a Fermín, Joao Félix y Ferrán con las intenciones claras de ir a por el partido, y tras unos minutos de equilibrio, esta vez ha sido Fermín quién ha marcado el 1-2, marcador justo para lo que se había visto en el campo hasta ahora, pero la felicidad azulgrana ha durado poco más de 4 minutos cuando un error de marcaje de Cancelo a Lucas Vázquez ha permitido que este ultimo pusiera el empate en el marcador.

Podía dar la impresión que el marcador quedaría así, pero tras varias ocasiones en ambas porterías y después de no pitar una penalti clarísimo de Rüdiger a Fermin, ha sido cuando Bellingham, en el minuto 91 ha sentenciado el Clásico a favor de los blancos por 3-2 .
Nos vamos a casa con la derrota, pero con cara de tontos, porque una vez más hemos sido más que perjudicados con el arbitraje y el VAR y no solo en una ocasión sino en varias de ellas que han podido decidir el encuentro a favor del Barça, y no ha sido el primer partido sino que Xavi ya lleva anunciado esto desde el primer partido de Liga contra el Getafe.

Ahora dirán que somo unos llorones, que si el caso Negreira, que si llevamos una temporada con muchos altibajos, que si los fichajes o los problemas económicos, puede ser que todo eso influya y que parte de culpa de esta temporada es nuestra a nivel de club, pero también «es una vergüenza» que estando en una de las mejores Ligas europeas y del mundo, con los adelantos tecnológicos que hay a día de hoy, se sucedan partido tras partido estos escándalos arbitrales a favor de algunos y en contra del resto. Menos más que todas esta quejas las está viendo todo el mundo.



