Todo parecía indicar que el FC Barcelona tendría una victoria cómoda antes de los próximos dos partidos de la liga ante el Athletic Club y Real Madrid, pero el Valencia vino a demostrar lo contrario.
El Barcelona se enfrentaba a una prueba importante en su carrera hacia el título de La Liga. Con un doble compromiso liguero ante Athletic Club, en San Mamés, y Real Madrid en el Camp Nou, el equipo de Xavi Hernández necesitaba una victoria convincente en casa contra el Valencia para reforzar su confianza antes de estos partidos cruciales.
Sin embargo, la visita del Valencia no fue nada fácil para el equipo azulgrana. A pesar de que el Barcelona ganó gracias al acierto de Raphinha tras un gran pase de Sergio Busquets, el Valencia no se rindió y demostró su determinación al no acabar de creer en sus opciones.
Incluso después de que el defensor uruguayo Ronald Araujo fuera expulsado en el minuto 60 por una falta, el Valencia no se dio por vencido y siguió buscando el gol del empate.
Ferran Torres malogró un penalti que pudo haber supuesto el gol de la tranquilidad para el Barcelona, y el Valencia reclamó un penalti de Kessie a Fran Pérez en el tramo final del partido, pero el árbitro no interpretó como falta a pesar de que hubo contacto.
El Barça había sido criticado a pesar de ganar el Clásico copero en el Bernabéu por su nivel de juego. Sin embargo, el conjunto azulgrana había jugado un partido impecable ante el Madrid en el aspecto defensivo.

Agobiado por las bajas, en términos de creación estuvo desconocido, pero el partido fue satisfactorio en términos de competitividad y defensa. Ante el Valencia, en cambio, poco hay que rescatar.
El Barcelona tampoco estuvo preciso ni clarividente, y concedió demasiado ante un Valencia que no acabó de creer en sus opciones.
El planteamiento táctico de Xavi, ausente por sanción y reemplazado por su hermano Óscar, supuso una ruptura con la estrategia de los cuatro centrocampistas que había estabilizado el rendimiento del Barcelona y un regreso a los dos extremos.
Raphinha jugó a la derecha y Ansu Fati a la izquierda, metido hacia dentro para las incursiones de Balde, con Ferran Torres por el centro, aunque a ratos se intercambiaron posiciones. Torres y el brasileño combinaron bien a ratos para llegar con peligro cerca de la portería rival.
En la media, Sergi Roberto jugó como interior derecho y Sergio Busquets como medio centro, cayendo del once Kessie a pesar de su buen rendimiento. Esta formación fue una invitación a la inconsistencia y a las transiciones, y en el descanso, volvió Kessie en lugar de Frenkie de Jong.
En la segunda parte, Xavi cambió el planteamiento y movió a Ansu al centro para ver si se desempeñaba mejor allí. A pesar de que Ferran se sintió menos cómodo en la izquierda, ambos jugadores hicieron buenas combinaciones con Raphinha.
Aunque Ferran ganó el duelo por el penalti, falló al chutar y mandó el balón fuera. Sin embargo, el Valencia comenzó a creer en sus posibilidades y el líder de la defensa, Araujo, vio la roja, lo que hizo que el Barça tuviera que luchar aún más.

Fue un partido emocionante y lleno de acción, pero el FC Barcelona logró ganar gracias al solitario gol de Raphinha. El equipo demostró que es capaz de enfrentarse cualquier desafío y lograr la victoria.
Victoria sufrida. Victoria de líder.



