Los azulgranas cierran una semana perfecta, con 3 victorias en 3 partidos, que significan un paso hacia delante de los culés
Los de Óscar Orellana recibían al Baskonia en el partido correspondiente a la jornada 7 de la Liga ACB, un duelo clave para ambos conjuntos en sus aspiraciones de clasificarse para la Copa. El Barça buscaba la tercera victoria de la semana, mientras que los vitorianos, después de dos derrotas consecutivas en competición europea, querían rehacerse en una tarde de ‘partidazo’ en el Palau.
Los locales salieron de inicio con Punter, Juani Marcos, Cale, Vesely y Shengelia. Por el otro lado, los de Paolo Galbiati empezaron el enfrentamiento con Marcus Howard, Summons, Diallo, Kurucs y Khalifa Diop.
El partido comenzó lento y un pelín espeso, con ataques y defensas organizadas. La igualdad se mantenía en el luminoso de un encuentro que ya iba cogiendo más ritmo, aunque no demasiado. Ambos conjuntos, por la multitud de minutos jugados durante la semana, iniciaron el match con muchas rotaciones y minutos para todos los jugadores, intentando equilibrar los quintetos, pero eso no evitaba que reinara una igualdad tremenda en el Palau. En los dos aros, canastas con mucho talento, con Willy y Diallo como máximos anotadores. La última posesión del período era para Baskonia, aunque un mal servicio de los vitorianos propició un tiro desde el triple de Joel Parra; por desgracia, el lanzamiento no entró y, sin nada más a destacar, finalizó el primer cuarto, muy empatado, del partido (19-19).
El segundo período no lo empezó de la mejor manera posible el conjunto culé, que se vio obligado a parar el encuentro después de un parcial de 0-4 en contra. Orellana no quería que la sangre llegase al río, aunque la situación no era, ni mucho menos, dramática. Baskonia se encontraba comodísimo desde el tiro exterior, y los locales, con un 3/13 en esa faceta, no conseguían llegar a ese nivel de anotación. La primera parte llegaba a sus minutos finales con bastante igualdad, aunque con los vascos por encima en porcentajes y sensaciones, lograron una ventaja de nueve puntos, la máxima del encuentro. Punter resucitó, con un gran triple, a los suyos, que en el minuto final buscaron una reacción para acortar distancias. Los azulgranas consiguieron, a efectos prácticos, esa pequeña reacción buscada. Un taponazo de Juani Marcos, que estaba cuajando una buena actuación, junto a una buena canasta de Shengelia, mandaron el partido al tiempo de descanso (39-43).
La salida después del descanso, por parte de los de Orellana, fue excelente. Parcial de 10-2 favorable y, después de muchos minutos, los azulgranas se colocaron por encima en el electrónico, obligando a Galbiati a parar el asedio culé. El encuentro prometía igualdad total hasta el final; el ritmo de anotación no era demasiado alto y las respuestas, en ambas canastas, eran muy rápidas. Apareció la ‘mamba vasca’, Brizuela, que, con dos triples consecutivos en transición, dio un cierto colchón al Barça. En el ecuador del tercer cuarto los locales alcanzaron su nivel real: Toko Shengelia dominando la pintura y, sumado a esto, el aumento en la agresividad defensiva y en el acierto ofensivo fue descomunal. Un triple brutal de Clyburn hizo que Baskonia tuviera que parar el partido, debido al parcial azulgrana de 10-0. En los minutos finales del tercer cuarto, el Barça pudo mantener la distancia cosechada en esos buenos minutos y se fue a la recta final del partidazo de la jornada con ocho puntos de ventaja, por lo que nada estaba cerrado (70-62).
Los diez minutos finales comenzaron con pólvora de la buena. Luwawu-Cabarrot, para Baskonia, anotó un triple que, en el aro contrario, fue contestado con otra obra de arte desde la línea exterior a cargo de Will Clyburn. A pesar de eso, el conjunto vitoriano despertó y causó ciertos problemas a la defensa azulgrana, obligando a Orellana a solicitar el primer tiempo muerto del último parcial. Entrábamos en la recta final del partido con un gran Kevin Punter asumiendo responsabilidades en tareas ofensivas: anotando desde el triple, repartiendo asistencias y forzando faltas para que Baskonia entrase, muy pronto, en bonus. Baskonia no tiraba la toalla; al contrario, los visitantes persistían y no se alejaban demasiado en el marcador. Las sensaciones, sin embargo, eran claramente mejores para el Barça, que gestionó muy bien la ventaja, además del dominio en parcelas defensivas y en la captura de rebotes, aspectos clave para entender la victoria culé. En los últimos instantes, los visitantes intentaron reaccionar desde el triple, pero el dominio local fue definitivo. Gran victoria del Barça en casa, que cierra una gran semana con tres victorias tan necesarias como importantes (91-83).
Los azulgranas, por primera vez en toda la temporada, consiguieron ganar tres partidos consecutivos en una semana. Dato que refleja el paso hacia adelante, en el último partido que dirigía Óscar Orellana. A partir de mañana comienza la era Xavi Pascual.
En el post partido hemos podido hablar con el técnico azulgrana, Óscar Orellana, que en su último partido como entrenador principal del equipo nos ha dicho esto:



