El Celta de Vigo y el FC Barcelona protagonizaron un partido de emociones y giros inesperados en Balaídos, con un empate 2-2 que dejó un sabor amargo para los culés.
El enfrentamiento entre el Celta de Vigo y el FC Barcelona terminó en un vibrante empate 2-2, en un partido que tuvo de todo: goles, polémicas y una remontada inesperada.
Este resultado deja sensaciones encontradas para ambos equipos, con el Barça dejando escapar dos puntos tras ir ganando 0-2 y un Celta que no dejó de luchar hasta el final.
Primer tiempo: Un Barça desconectado y un Celta metido en el partido
El partido comenzó con un Celta decidido a presionar desde el primer minuto. Con un planteamiento agresivo, los gallegos incomodaron al Barça desde el inicio.
En los primeros compases, Iago Aspas tuvo una gran oportunidad tras una jugada colectiva, pero su disparo fue contenido por un atento Iñaki Peña.
Por su parte, el Barça, con Gavi y Marc Casadó en el medio campo, tuvo dificultades para crear juego, viéndose superado por la intensidad de los locales.
Aunque el Barça logró adelantarse en el marcador en el minuto 14 gracias a un error de Òscar Mingueza, exjugador culé, provocado por un gran pase de Kounde que Raphinha consiguió en una jugada personal materializar en gol, sí que es verdad que el tanto de Raphinha no parecía que fuera un reflejo del dominio en el juego.
El Celta siguió generando peligro, con llegadas de Hugo Álvarez y disparos de Ilaix Moriba, pero la falta de acierto y un inspirado Iñaki Peña mantuvieron la ventaja para los de Flick al descanso.
Segunda parte: De la ventaja al desastre final
El Barça salió con más claridad en los primeros minutos tras el descanso.
Robert Lewandowski amplió la ventaja en el minuto 61, tras una recuperación de Raphinha y un pase de Dani Olmo que dejó al polaco en una posición inmejorable para el 0-2. En este punto, todo parecía bajo control para los azulgranas.
Sin embargo, el Celta no se rindió. Giráldez introdujo cambios ofensivos que revitalizaron al equipo, mientras que el Barça comenzó a sufrir físicamente.
La expulsión de Marc Casadó en el minuto 80, por doble amonestación, fue el punto de inflexión del partido.
Remontada épica del Celta
En los últimos minutos, el Celta aprovechó la superioridad numérica y la desconexión del Barça.
Alfon recortó distancias en el 83′, tras un error defensivo de Koundé, y apenas dos minutos después, Hugo Álvarez selló el empate con una jugada individual que dejó sin opciones a la defensa blaugrana. Balaídos estalló en júbilo mientras el Barça se resignaba a un empate que sabe a derrota.
Reflexión: Un punto que deja dudas
Con este resultado, el Barça acumula solo un punto en sus últimos dos encuentros de liga, lo que evidencia un bajón tanto físico como mental.
Para el Celta, este empate puede significar un impulso en su lucha por salir de los puestos bajos de la tabla.
Los de Flick llevan algunos partidos en los que no se han encontrado como a principio de temporada.
Desde el pasado Clásico en el Bernabeu donde el resultado fue 0-4 y el equipo jugó a un gran nivel, ha habido partidos que a pesar de ganar, el juego ha tenido sus ratos de no encontrar la idea que habíamos estado viendo a principio de temporada.
Bache en este tramo de temporada que tanto Flick, staff y jugadores tendrán que sobreponerse.
Para nada es un drama la situación que está viviendo el FC Barcelona, pero sí un aviso de que a estas alturas, no hay nada ganado.
Si bien es cierto que, a pesar de todo, el Barça sigue líder en LaLiga EA Sports y está entre los 8 primeros en la Champions League, algo que quizás poco se podrían imaginar tras la derrota sufrida en el Gamper por 0-3 ante el Mónaco el pasado mes de agosto.
Toque de atención, autocrítica y trabajo para dar la vuelta a la situación. «Volveremos» dijo ayer Flick en rueda de prensa. El martes, reválida ante el Brest.


