El FC Barcelona vuelve a ser protagonista en el ámbito económico por una maniobra contable relacionada con la venta de los asientos VIP del Spotify Camp Nou, una operación cifrada en 100 millones de euros que ha generado discrepancias en su contabilización.
Según una información publicada por Marcos Lamelas en El Confidencial, la cifra de 100 millones que el club había presentado como ingreso ya no aparece reflejada en los últimos estados financieros intermedios entregados a LaLiga. En realidad, se han ingresado 58 millones de euros: 30 millones iniciales y otros 28 en forma de adelanto.
Este movimiento, que fue validado por una auditoría intermedia entre Grant Thornton y Crowe, permitió al club dejar de estar excedido e inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor en el mercado de invierno, al llegar al límite exigido por LaLiga (la regla del 1:1).
Aunque LaLiga aprobó la inscripción, lo hizo bajo protesta ya que el Barça acudió al Consejo Superior de Deportes (CSD) y finalmente concedió unas medidas cautelares. Gracias a ellas, los jugadores pudieron ser registrados.
La diferencia entre el criterio del Barça y el de la auditora
El punto de fricción radica en cómo debe contabilizarse el ingreso de esos 100 millones. La nueva auditora del club, Crowe, considera que lo correcto podría ser distribuir los ingresos a lo largo del periodo de cesión de los palcos VIP, que abarca 20 años. Bajo esta lógica, solo podrían anotarse 5 millones por temporada.
O, en su caso, contabilizar los 58M€ ingresados por la cesión de la explotación de los 475 asientos VIP, que son los que ahora mismo están en la caja del club. Faltan aún 42M€ del segundo inversor que deberían llegar a través del calendario de pagos acordado, entre septiembre de 2025 y junio de 2026.
El club, en cambio, defiende que se trata de una venta completa —como sucedió con los derechos televisivos— y que los 100 millones deben contabilizarse ahora, en el momento de la venta. Esto permitiría cumplir los requisitos económicos de esta temporada y tener más margen en el control económico.
La antigua auditora, Grant Thornton, de la que el club prescindió a finales de 2024, no llegó a auditar esta operación. Y la intermedia entre esta y Crowe fue la que dio el OK al Barça y, con ello, recibió también el OK de LaLiga.
Y, aunque Crowe fue nombrada oficialmente en enero, tampoco ha emitido aún un veredicto definitivo.

¿Dónde están los 100 millones?
Lo cierto es que en la presentación de los estados financieros intermedios entregados recientemente, según El Confidencial los 100M€ han desaparecido. Desde el club se ha respondido escuetamente que “sólo hablamos de las cuentas anuales y no de los estados contables intermedios. Sólo nos pronunciamos sobre nuestras cuentas cerradas y auditadas”, según dice Marcos en el citado medio.
LaLiga exige a los clubes entregar estos estados intermedios en diciembre, para evaluar su situación real a mitad de curso. Sin embargo, este informe fue enviado por el Barça a finales de la semana pasada, lo que plantea dudas sobre una posible prórroga o retraso en la entrega debido a la operación de los asientos VIP.
O quizás un intento de alarma por parte de los medios no afines al FC Barcelona para dar a entender que el club está haciendo una maniobra ilegal o trampas en sus cuentas. No sería la primera vez. Ni tampoco será la última.
Añadir que la definición de «Ficticio» es: Fingido, imaginario o falso. Los 58M€ ingresados en las cuentas del Barça y validados por LaLiga no son ni fingidos, ni imaginarios, ni tampoco falsos. Por lo que la «palanca» tampoco es ficticia.
Interpretación de la información dada hasta ahora
La impresión es que, además de incrementar el presupuesto para salir de estar excedido con una operación económica extraordinaria, lo que ha hecho el FC Barcelona mientras Crowe da el ok es ganar tiempo. Gracias a esa operación contable y a las cautelares del CSD, pudo inscribir a los jugadores y evitar restricciones inmediatas.
Además, los 58 millones efectivamente ingresados —aunque sean solo parte del total prometido— fueron validados por LaLiga y por una auditoría intermedia, suficiente para cubrir las necesidades del momento.
A partir de ahora, el foco estará en si el club logra cerrar el ingreso total de los 100 millones antes del 30 de junio, fecha de cierre de su ejercicio económico. En ese caso, el club podría argumentar que actuó correctamente.
Si no llega ese ingreso total, la auditora Crowe tendrá la última palabra sobre si la operación puede incluirse en su integridad en este ejercicio o si debe prorratearse entre los 20 años acordados. También podría quedar contabilizados los 58M€, opción que no es descartable.
En la documentación presentada de los estados intermedios, van las cuentas de mitad de año. Si la operación el Barça la realizó finalmente en enero, es lógico que no aparezca en una documentación en la que estaría la previsión de ingresos y gastos desde el 1 de julio de 2024 hasta el 31 de diciembre del mismo año.
Si se hizo en enero, quizás el club no tiene por qué añadir una operación realizada posteriormente y se vuelve a jugar con el hecho de que, con este movimiento totalmente normal, el Barça esté cometiendo una ilegalidad. Cuando no es así.
¿Debe el aficionado preocuparse?
Es comprensible que la noticia haya generado revuelo, sobre todo por cómo algunos medios lo están planteando. Pero hay que tener claro que esta operación, si bien compleja y sujeta a revisión, no es decisiva para el futuro inmediato del club, ni para el mercado de fichajes de verano.
¿Es preocupante? Sí. ¿Es dramática? Para nada. No está nada decidido y quedan meses para cerrar el ejercicio económico aún hasta el 30 de junio.
No contabilizar los 100M€ en este presupuesto no es directamente proporcional a que el FC Barcelona no esté en la normativa 1:1 en verano o que, como también han dicho, no puedan fichar.
Cabe recordad que el Barça, desde la llegada de Laporta al mando, ha estado más de 6 mercados (entre verano e invierno) excedido y fichando. Por lo que no sería una situación extraña para el club.
Por otra parte, en otras áreas el Barça ya ha superado con creces sus previsiones presupuestarias:
El nuevo contrato con Nike ha generado más ingresos de lo previsto.
La clasificación en Champions League ha sido clave a nivel económico, superada ya la previsión de ingresos.
Las ventas de jugadores también han superado las cifras estimadas.
Esto significa que, incluso sin contabilizar esos 100 millones de operación extraordinaria de los asientos VIP, el Barça no tiene por qué cerrar el ejercicio en negativo.
O sí. Pero no es algo que a día de hoy se pueda asegurar al 100%, como así lo están haciendo otros medios. Paciencia, aquí os contaremos como siempre la situación, ya sea buena, mala o regular.



