Los azulgranas lograron su segunda victoria consecutiva en Euroliga tras remontar un inicio irregular y firmar un último cuarto lleno de emoción y carácter.
El partido comenzó con imprecisiones por parte de ambos equipos, que no conseguían abrir el marcador en los primeros compases. Pasados unos minutos, el Milán logró un parcial de 0-7 que marcó el ritmo de lo que parecía podía ser una noche complicada en el Palau. El Barça arrancaba con mal pie, mostrando un ritmo flojo en la presión y concediendo demasiado a un conjunto italiano que, con poco, hacía daño.
No fue hasta casi el minuto cuatro cuando llegaron los primeros puntos azulgranas, fieles a su tendencia de inicios lentos. Las anotaciones empezaron a fluir, aunque siempre vigilando de cerca los ataques bien elaborados de los italianos, muy efectivos tanto desde el perímetro como en la pintura. Superada la mitad del primer cuarto, el Milán mantenía su ventaja, mostrando una defensa férrea y una notable capacidad para recuperar balones. El Barça, por su parte, se veía obligado a remar desde atrás, sin encontrar continuidad en su juego (14-19 al final del primer cuarto).
El segundo periodo siguió la misma tónica. El Milán controlaba el ritmo y no dejaba margen de reacción a un Barça que no gana en Euroliga en el Palau desde el pasado 10 de octubre ante el Valencia. Los de Peñarroya sufrían en defensa y en ataque, con un rendimiento irregular y una preocupante falta de acierto. Punter y Shengelia eran los únicos que parecían mantener al equipo con vida, intentando engancharse al ritmo impuesto por los italianos.
La tensión subió cuando Parra cometió una falta antideportiva muy protestada por todo el Palau. El Milán, muy atento al rebote ofensivo y sólido atrás, mantenía el control ante un Barça con errores en los marcajes y poca intensidad defensiva. En ataque, las pérdidas y los fallos de tiro seguían lastrando al conjunto azulgrana. Sin embargo, un triple de Clyburn al final del cuarto dio algo de esperanza antes del descanso (36-41).

Tras el paso por vestuarios, el Barça cambió la cara. Los de Peñarroya salieron con otra energía, mostrando constancia y confianza. El Palau lo notó y empujó al equipo, que se acercaba poco a poco en el marcador. Por primera vez en el partido, el Barça se ponía por delante (57-56), desatando la euforia en las gradas. Los triples comenzaron a entrar y el tercer cuarto se cerró con ventaja local (64-61), dejando todo abierto para el desenlace.
El último cuarto fue un pulso constante. La igualdad era máxima y cada posesión valía oro. Las defensas se impusieron durante varios minutos, con ambos equipos atascados en ataque. A falta de cinco minutos, el Barça mantenía una leve ventaja de dos puntos, cimentada en un gran esfuerzo defensivo.
Vesely encendió el Palau con un mate espectacular que dio aire al equipo, pero los nervios aparecieron y los azulgranas desperdiciaron varias posesiones. El Milán aprovechó para empatar el encuentro a falta de dos minutos, convirtiendo el final en un auténtico ida y vuelta.
Con el marcador apretado, el Barça anotó desde la línea de tiros libres y llegó al último ataque con una mínima ventaja. Milán respondió con un triple fulminante que dejó el partido a un punto, pero en la jugada final los azulgranas supieron gestionar la posesión y cerraron la victoria.
🎬 𝐇𝐈𝐆𝐇𝐋𝐈𝐆𝐇𝐓𝐒 | El resum del triomf davant el Milà (74-72) pic.twitter.com/2msBDSC0Ym
— Barça Basket (@FCBbasket) October 28, 2025
Carlos Roiger para «a Partido Único» pregunta a Joan Peñarroya sobre el partido del Barça Basket en el Palau Blaugrana:
Final de infarto en el Palau: el Barça vuelve a sonreír en Europa y suma su segunda victoria consecutiva de la temporada.



